- Evita ponerte nervioso.
- Lee con atención el material que se te facilita, marcando la información más relevante.
- La actitud mantenida al hablar es muy importante pues lo realmente importante no es lo que se dice sino cómo se dice.
- Trata de mostrarte tal y como eres. Te pueden pillar en una mentira si actuas de forma incoherente.
- Defiende tus planteamientos de forma razonada
- Intenta mostrarte dialogante, abierto y capaz de escuchar a los demás miembros del grupo.
- Mantén siempre una actitud de respeto hacia los demás, escúchales e invítales a participar.
- Si algo de lo que dices provoca una expresión de disgusto en el seleccionador, no te preocupes, los dinamizadores fingen que no les gusta lo que dicen los candidatos para ver cómo reaccionan.
- No existe un perfil o un comportamiento universal. Dependiendo de la dinámica y el puesto a cubrir se buscarán personas con dotes de mando, organización, creativo,…
- Mantener una actitud relajada y natural
- Al comienzo del debate causará buena impresión si rompes el hielo y comienzas a encaminar la discusión.
- Será importante que los evaluadores perciban que sabes defender tus ideas pero también que escuchas a los demás.
- Si en algún momento del debate percibes que se está perdiendo el hilo de la discusión, retoma al grupo al tema principal. Con ello, demostrarás capacidad de retención y organización.
- Muéstrate siempre activo y sobre todo participativo.
- No titubees en la exposición de tus ideas. Firmeza y seguridad son valores que se consideran positivos para todo tipo de trabajo.
- Muéstrate proactivo y, sobre todo, participa.
En definitiva, lo que buscan los reclutadores es personas con autonomía, con iniciativa, que no les resulte extraño el trabajo en equipo, versátiles, abiertos y extrovertidos, que tengan don de gentes.
Sobre todo lo que aprendí cuando hacía prácticas en una ETT, lo que debes es tener ilusión y ganas de trabajar, que aunque no lo parezca es lo principal que busca una empresa.